Evaluación de procesos de negocio

El ejercicio de diagnóstico realizado durante 2014 en empresas medianas y pequeñas en México, pudimos encontrar que el 43% de sus procesos requiere ser mapeado. Esto quiere decir que los procesos reportados por las personas que respondieron al cuestionario (sean tácitos o documentados) en algún momento de su ciclo de vida empiezan a dejar de ser funcionales para la organización. Un proceso de negocio, nace como respuesta a un requerimiento del entorno de la organización y su ciclo de vida está marcado por las siguientes etapas:
  1. Operación normal
  2. Requiere de análisis de métricas
  3. Requiere de mapeo para identificar desviaciones
  4. No es funcional
  5. Requiere rediseño
Las etapas que se plantean líneas arriba corresponden a aquellas que se presentan una vez que el proceso está en ejecución, las etapas para el nacimiento del proceso son distintas y no se tratan en esta ocasión. Una vez que el proceso requiere de un nuevo mapeo para identificar las desviaciones con respecto a los requerimientos del entorno (si no se llevan a cabo acciones correctivas) el deterioro del proceso seguirá a la siguiente etapa que es la de dejar de ser funcional. Esto último se refiere a que el proceso seguirá operando pero el número de defectos que genera serán fuente de ineficiencias importantes en la organización. Con respecto a esta última situación se encontró que el 23% de los procesos reportados ha dejado de ser funcional y el 12% ya requiere rediseño. Las condiciones bajo las cuales se realizó el ejercicio de diagnóstico fueron las siguientes:

Universo

157 participantes.

Giro de las empresas

Áreas funcionales

Resultados

Los resultados se muestran en 5 recomendaciones que el sistema que se usó para realizar las evaluaciones realizaba, basado en la ponderación de las respuestas. Los resultados se muestran a continuación.

¿Para qué sirven estos datos?

Estos datos muestran la importancia de la evaluación constante de los procesos de negocio. Al realizar este ejercicio al interior de nuestras organizaciones podemos identificar qué procesos requieren de atención y con ello evitar el incremento de re trabajo.

Conclusión

No es correcto dejar de evaluar los procesos con respecto a su desempeño, generalmente se evalúan las métricas del proceso pero es importante prestar atención al diseño del mismo para estar seguros que está reflejando la realidad de las actividades diarias. Existen técnicas, herramientas métodos y metodologías (Lean, Six Sigma, etc) que se enfocan en el análisis estadístico de los procesos. Sin embargo su enfoque supone que el proceso ha sido abstraído correctamente y refleja las actividades de las personas que los ejecutan.

Herramienta para la evaluación de procesos

Si deseas hacer una evaluación rápida de tus procesos de forma individual puedes usar la herramienta que ponemos a tu alcance en la siguiente ventana. Es una evaluación de 18 preguntas que te permitirá conocer la etapa en la que se encuentran tus procesos.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *